Transguraciones sin esperanza. Un vuelo que nunca levantó, una carrera que nos alcanza. Somnolientos nuestros avances. Dopados de falsos paraísos que a menudo promueven banales alegrías y terminan desmembrando nuestras alas de búho, tecolote, murciélagos y de aves sin paraíso. Regresar el tiempo para enmendar, para aprender y recobrar el camino. Cada uno como deidad, entidad divina. Naturaleza acabada. Si pudiese dar giros y convertirme en recuerdo, haría mil o más hasta lograr encontrar mi animal, mi Nahual. Nuestra guía.